Aislada por diseño. Reforzada por costumbre.
No solo construimos tu aplicación — gestionamos toda la infraestructura que hay debajo: servidores, redes, copias de seguridad, monitorización y actualizaciones. La seguridad no es un extra que contratas; es la forma en que está construido el sistema.
Cada petición atraviesa tres capas reforzadas
Configuradas, monitorizadas y actualizadas por nosotros — en el perímetro, en la aplicación y en la infraestructura. Las heredas todas desde el primer día.
En el perímetro
01El tráfico pasa por el borde de Google antes de llegar a ti: Cloud Armor delante de cada petición — un guard aplicado contra las cargas clásicas de inyección y cross-site scripting, con los conjuntos de reglas OWASP evaluando el tráfico —, bloqueo por tasa en el inicio de sesión, DDoS absorbido en el borde, TLS gestionado por Google con HSTS forzado. Los formularios públicos llevan reCAPTCHA y límites de peticiones.
En la aplicación
02Mínimo privilegio en todo: inicio de sesión con MFA y passkeys, roles con permisos granulares, sesiones reforzadas con límite de intentos, y un registro de auditoría encadenado por hash detrás de cada acción sensible. La interfaz incluye una Content-Security-Policy estricta — sin scripts en línea.
En la infraestructura
03Solo tuya, por diseño: una base de datos y un grupo de aplicaciones dedicados en la región de Google Cloud que elijas. Los secretos viven fuera de la raíz web, cada servicio opera con exactamente el acceso que necesita, y las copias de seguridad cifradas salen de la máquina cada noche.
No hay nada compartido que vulnerar
Nunca compartida, nunca multiinquilino. Tu aplicación, base de datos y archivos viven solos en su propia instancia — una brecha en otro cliente es un evento que no puede alcanzarte, porque no existe ese «otro cliente».
Gestionado por nosotros, cada día
La seguridad se deteriora sin mantenimiento. Operar la infraestructura es nuestro trabajo — esto es lo que funciona en la tuya tanto si piensas en ello como si no.
Copias de seguridad cifradas cada noche
Externas, cifradas en reposo, con una retención que sobrevive a las malas semanas — nunca una sola copia.
Restauraciones, ensayadas
Una copia de seguridad que nadie ha restaurado es solo una esperanza. Ejecutamos pruebas de restauración periódicas sobre datos reales.
Monitorización continua
Disponibilidad, discos, certificados, colas — las alertas nos avisan antes de que se conviertan en tu problema.
Actualizaciones que llegan a todas las instancias
El refuerzo del núcleo se aplica a cada instancia por debajo de tu lógica personalizada — de forma continua, sin romper nada.
Todo queda registrado
Las acciones sensibles quedan en un registro de auditoría con búsqueda y encadenado por hash — quién, qué, cuándo.
Atacamos nuestra propia infraestructura
Realizamos comprobaciones de seguridad periódicas sobre nuestra propia infraestructura y ensayamos los procedimientos de recuperación ante desastres — no los escribimos y los archivamos.
Seguridad — respuestas claras
Haznos las preguntas difíciles
Trae tus requisitos de seguridad — aislamiento, residencia de datos, cumplimiento normativo, recuperación. Respondemos con claridad, por escrito, antes de que empiece cualquier desarrollo.
Respondemos en un día hábil.